Marta
es una niña de la clase de P1. Todavía no sabe hablar, pero está claro que le
encanta ir a la escuela infantil y ver a su profesora.
Un día, la madre de Marta le pregunta a Laura que si puede hablar con ella
porque está muy preocupada con la conducta de la niña: le preocupa que Marta no
pare de abrir cajones en casa y de tirar todo lo que hay dentro, y que, por
mucho que ella le diga que eso no se hace, la riña o la castigue, ella siga
haciéndolo. Laura le explica a la madre de Marta que es una conducta normal a la
edad de la niña y no le da más importancia.
El problema de Marta es que no sabe hablar todavía, aunque por lo que se ve le encanta ir al cole y sobretodo ver a su profesora, le gusta abrir los cajones de su casa y sacar lo que hay dentro de ellos, si realmente no habla es por que le falta madurez, por otro lado el problema de que saque cosas de los cajones y abrirlos, con la edad que tiene puede ser normal debido a que esta investigando todo lo que encuentra, llamando la atención a su madre para que sepan que esta allí, lo que no veo normal es que la profesora vea correcto que a Marta la riñan y la castiguen, ya que podrían explicarle tanto en clase como en casa que esto no es correcto, a ver si ella reacciona al entenderlo, si realmente esto no se puede corregir deberían de buscar el problema de donde viene el que la niña pueda tener estas reacciones para atajar el problema.
La conclusión de esto sería que la profesora debería poner unas pautas a la niña y hablar con la madre para que también las hicieran en casa para poder corregir el comportamiento de la niña de una manera no tan brusca y cuadriculada como las están haciendo a partir de las riñas y castigos.
Al igual que tú, opino que los castigos no son la solución al problema y que probablemente lo haga para llamar la atención. Según tú, la profesora y la madre deberían ponerle una pautas pero ¿cuáles?
ResponderEliminarcreo que deberían ponerle pautas en clase con respecto a tratar el tema de que Marta ordene aquello que desordena, es decir si realmente lo hace así y se le propone que ordene como un juego se le premiará con un gomet de un color que le guste a la niña para que así finalmente esto le sea rutinario.
ResponderEliminarAna, estoy de acuerdo contigo, pero creo que un punto también importante sería que los niños imitan las actuaciones de los mayores. Marta habrá visto a su madre abrir esos cajones un montón de veces y por imitación ella lo hace también, aunque luego su curiosidad le lleve más allá de solo abrirlos.
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