sábado, 27 de octubre de 2012

El caso de Marta

 Marta es una niña de la clase de P1. Todavía no sabe hablar, pero está claro que le encanta ir a la escuela infantil  y ver a su profesora. Un día, la madre de Marta le pregunta a Laura que si puede hablar con ella porque está muy preocupada con la conducta de la niña: le preocupa que Marta no pare de abrir cajones en casa y de tirar todo lo que hay dentro, y que, por mucho que ella le diga que eso no se hace, la riña o la castigue, ella siga haciéndolo. Laura le explica a la madre de Marta que es una conducta normal a la edad de la niña y no le da más importancia.
 
El problema de Marta es que no sabe hablar todavía, aunque por lo que se ve le encanta ir al cole y sobretodo ver a su profesora, le gusta abrir los cajones de su casa y sacar lo que hay dentro de ellos, si realmente no habla es por que le falta madurez, por otro lado el problema de que saque cosas de los cajones y abrirlos, con la edad que tiene puede ser normal debido a que esta investigando todo lo que encuentra, llamando la atención a su madre para que sepan que esta allí, lo que no veo normal es que la profesora vea correcto que a Marta la riñan y la castiguen, ya que podrían explicarle tanto en clase como en casa que esto no es correcto, a ver si ella reacciona al entenderlo, si realmente esto no se puede corregir deberían de buscar el problema de donde viene el que la niña pueda tener estas reacciones para atajar el problema.
La conclusión de esto sería que la profesora debería poner unas pautas a la niña y hablar con la madre para que también las hicieran en casa para poder corregir el comportamiento de la niña de una manera no tan brusca y cuadriculada como las están haciendo a partir de las riñas y castigos.

jueves, 11 de octubre de 2012

¿Que espero de este curso/ciclo?

Buenos días,

De este curso espero terminar con una buena preparación y un entusiasmo para enfrentarme a todos los niños que me puedan tocar como alumnos, también espero ser capaz de guiarlos en su aprendizaje, durante los primeros años de su vida, poderlos programar y una clase y ser capaz de que si se hacen daño reaccionar sin perder los nervios, los niños son como esponjas y este es trabajo bonito en el que poder comprobarlo y que nos sorprendan ellos a nosotros.